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lunes, enero 28, 2013


Me he vuelto un adicto. Adicto a la cerveza. Adicto a la yerba. Adicto a sentarme al final de la barra. A tomar una copa tras otra, deseando que tú estés en el fondo de alguna. A ahogar mi cerebro, encharcar mis pulmones, inundar mi corazón y sumergir mi hígado. Me he vuelto adicto a destruirme poco a poco. A rechazar lo que me hace humano y al resto de ellos. A quebrarme la voz, atontar mis sentidos y pasar de todo. Me he vuelto adicto a escribir líneas de mierda en papel o en la arena que acabarán por borrarse. Me he vuelto adicto a la soledad. A no poder calmar la sed, a no poder saciar el hambre. Me he vuelto adicto a esperar y esperar, sin obtener lo que busco. Me he vuelto adicto a no tenerte. A confiar en que algún día vendrás.

Pero lo dejaré todo atrás si me dices que vuelva a casa. Contigo.







Voy haciendo mis planes, voy sabiendo quién soy.. 
Que se de lo que soy capaz. 




Gracias mamá y papá, no sería sin vosotros ni la mitad 

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