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jueves, diciembre 08, 2011

No vale la pena volver al lugar donde
tuve que renunciar...


Y volvieron las voces de tiempos olvidados, como cantos de sirena ahogados en un mar seco. Con la dulzura de melodías que se componen de sonidos espontáneos, y la amargura del roce de aquello que trata de unirse en armonía, y no encaja. Así que se fue nadando, cruzando olas de tierra mojada, porque así era ella; cobarde por huir, valiente por atravesar el camino más retorcido, y así, recuperar las fuerzas que pierde cada vez que escapa; de la vida, de la muerte, del amor, del odio, de lo mortal, y de lo que existe más allá de sus ojos. Todo le espanta, y todo lo enfrenta.

aceptalo, se termino, mi corazon sufrio y en balde
lo arregle diciendote adiós demasiado tarde

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